¿Os imagináis que un día se os pasa por la cabeza hacer una película casera para superar vuestros miedos infantiles y se acaba proyectando en cientos de salas? ¿Y si además, para sorpresa de todos, se convierte en un éxito de taquilla? Pues esto es lo que le pasó al israelí Oren Peli, un debutante director que le tenía miedo a los fantasmas.

Un día decidió coger su cámara de vídeo, contratar a dos actores, explicarles la historia y las situaciones para que ellos improvisasen los diálogos y, grabar y montar toda la película en una sola semana. Con esta mezcla salió una película protagonizada por una pareja de jóvenes que viven atormentados y perturbados por un espíritu demoníaco y unos extraños fenómenos paranormales que habitan en su casa.

Con la película terminada, Oren Peli firmó un contrato con la agencia Creative Artists y la exhibieron en el Screamfest Horror Film Festival de 2007. Poco tiempo después, el film llegó a manos de Steven Spielberg quien decidió que su productora Dreamworks la distribuyese mundialmente. Asimismo, Paramount Pictures lanzó una campaña en Internet donde prometía exhibirla en más salas si los internautas lo deseaban.

Cuando Peli agrupo los poco más de 10.000 dólares para hacer la película, no se imaginaba que llegaría a recaudar más de 100 millones de dólares en las taquillas. Dicho de otra manera, nunca se le pasó por la cabeza que su film casero se convirtiese en una de las películas más rentables de la historia del séptimo arte. Además, el éxito ha llegado hasta tal punto que se ha creado una saga.

Aquí os dejamos el tráiler para que paséis un rato terrorífico.