Imagina una película donde el escenario y los decorados se reducen a la mínima expresión… ¿cómo crees que sería? La peli que presentamos hoy está rodada con la mínima escenografía posible, con unos decorados sencillos, prácticos y llenos de elementos para que tu mente interprete el escenario como si de un libro se tratase.

Hoy dejamos volar nuestra imaginación con “Dogville”, una película de Lars Von Trier que podría situarse en el podio de las películas con los escenarios de cine más eficientes.

En 2003 Lars Von Trier se aventuró a intentar contar una magnífica historia con el mínimo de decorados posibles; y lo consiguió.

Dogville es una ciudad que se ha creado en un plató vacío. Las calles, las casas y las habitaciones están hechas (o más bien sugeridas) con cinta aislante en el suelo. Además, se ha dispuesto el mínimo atrezo necesario para que los personajes puedan interactuar y los espectadores tengan una ayuda para visualizar la ciudad.

¿Te imaginas una forma más sencilla y eficiente de recrear toda una ciudad? Los interiores de las casas, la iglesia… ¡incluso las puertas son imaginarias! Los actores simulan abrirlas y cerrarlas cada vez que entran o salen de una habitación y pasan a la siguiente.

Usando la “magia” del cine, la teatralidad y la imaginación de los espectadores, Lars Von Trier demostró como se puede hacer una gran película con un pequeño presupuesto ¡y sin despilfarrar recursos!

¿Has visto “Dogville”? ¿Se te ocurre alguna otra película hecha de forma tan minimalista como ésta? Aquí te dejamos un enlace al tráiler de la película para que descubras todo lo que un poco de cinta adhesiva puede sugerir.

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