El pasado domingo se celebró la ceremonia de entrega de los Premios Feroz 2015. El ganador de la promoción, Álvaro Macías, comparte con nosotros este interesante artículo sobre la ceremonia de los Premios Feroz. Esperamos que os guste la cercana visión de nuestro ganador y recordad que próximamente podréis participar en nuevas promociones. Para estar informados os recomendamos seguirnos en FacebookTwitterInstagram y Youtube.

Ojalá pudiera recordar quién dijo una frase que se me quedó grabada en la memoria y que, sin lugar a dudas, explica todos y cada uno de mis sentimientos sobre los premios cinematográficos: ‘A decir verdad, el verdadero premio para una película es el tiempo, perdurar en el tiempo. Los Oscar, por ejemplo, acaban siendo sólo pregunta del Trivial’.

El tiempo. Tan sencillo con que la cinta sea recordada con el tiempo. Hay grandes películas que no recibieron premio alguno y, sin embargo, hay otras que triunfaron en galas de renombre y hoy no son vistas ni por sus autores. Los premios, desde su concepción, imponen que habrá más perdedores que ganadores, más infelices que felices; aunque yo no debería hablar de esto. Me explicaré un poco mejor:

Hará cosa de dos semanas, en una tarde mustia como un martes de invierno, realicé un mini test en la página de Facebook de Gas Natural Fenosa “En el Cine, como en casa”, que tenía que ver con los Premios Feroz. Segunda edición de los ya cliché ‘Globos de Oro españoles’, por eso de que lo otorga la AICE (Asociación de Informadores Cinematográficos de España) y no la Academia de Cine. Cuatro preguntas correctas después, había entrado en un sorteo que, por ser a nivel nacional, perpetraba una cantidad de no vencedores casi igual al número de participantes. Ese casi soy yo, el abajo firmante. El ganador del sorteo exclusivo que conseguía equilibrar la balanza de la felicidad con los menos afortunados. Por ello, mil gracias a Gas Natural Fenosa y a los Premios Feroz por darme esta oportunidad única.

Pero vamos a la gala, que es lo importante. Obviando el trámite de la alfombra roja y el consabido photocall, nos personamos allí casi hora y media antes de que la gala comenzara. Puede parecer precipitado, pero teniendo en cuenta el lugar al que íbamos, valía más ser precavidos. Me gustaría hablar de algunas anécdotas que jamás se borrarán de mi memoria. Como cuando una espectacular Bárbara Lennie se acercó a nuestra mesa, y mientras conversaba con amigos, sustrajo disimuladamente nuestra botella de vino tinto. Miró hacia todos los comensales de la mesa aún vacía y se encontró con mis ojos delatores, lo cual nos sacó una sonrisa pícara a ambos. Sonrisa que perduré mientras le acercaba mi copa para que la rellenara. Sí. Exacto. Me rellenó la copa de vino la ganadora del Feroz a Mejor Actriz por ‘Magical Girl’. La niña de fuego de Manolo Caracol y Carlos Vermut. ¡Ya todo había merecido la pena!

Acto seguido, tal vez por la certeza de que pasará algún tiempo hasta que repita una inmersión así en el mundillo, me decidí a dar un paso muy de estrella en boga y hacerle un photobomb a Marta Larralde, quien no se había enterado de que la gala se celebraba en el Gran Teatro Ruedo Las Ventas (vamos, la Plaza de Toros) y eligió un vestido rojo pasión. Pero todo ello quedó eclipsado cuando bajaron las luces, se iluminó el escenario y una voz de megafonía nos instó a mirar a la pantalla, porque daban comienzo lo Premios Feroz.

Después del vídeo introductorio, Bárbara Santa Cruz, la presentadora de esta edición, salió al escenario con su primer modelito y caímos rendidos ante ella con su mezcla de simpatía y, en ocasiones marcadas, lanzando a la respetable dosis de humor negro e irónico con la industria cinematográfica patria y extranjera. Poco le queda para ser la Tina Fey española. O viceversa.

El primer premio de la noche cayó en la que posiblemente sea la mejor voz nacional desde que nos dejara Constantino Romero: José Sacristán, Mejor Actor Secundario por Magical Girl, que dedicó el premio a los jóvenes cineastas, tal vez porque se haya convertido él mismo en estandarte del indie actual. Seguidamente, Julio de la Rosa, jerezano como yo, se llevó el primer premio de tantos para ‘La isla mínima’, por su genial Música Original. Momentos después, porque aunque lo pareciera, en el directo no hay pausas publicitarias, subía de nuevo la cinta de Alberto Rodríguez a recoger el premio al Mejor Tráiler.

El público se puso en pie. Era lo lógico. Se acababa de premiar a Itziar Aizpuro, veteranísima actriz vasca, por su papel secundario en ‘Loreak’. La sala aplaudía. Ella lo celebraba por sus hijos y compañeros de película este Premio Feroz “que es un feroz premio”. Con un “eskerrik asko” se despidió y dio paso a un vídeo (puede que el menos gracioso de todos) donde los guionistas de las películas nominadas a Mejor Guión tenían que adivinar qué críticas eran las de su película. Tras esto y una sintonía inesperada por cómica de Javier Fesser y Leonor Watling, Carlos Vermut, subió a por su premio del todo merecido. Vale decir que habría que revisar su anterior título ‘Diamond Flash’ y sus cortos, como ‘Maquetas’.

Premio Especial para ‘Costa da Morte’ y discurso de Pedro Vallín, presidente de la AICE, subieron Manuela Vellés y Miguel Ángel Muñoz (con aparición estelar y erótica de Jose Coronado) para entregar el premio al Mejor Actor a Javier Gutiérrez por ‘La isla mínima’, repitiendo galardón del Festival de San Sebastián y dedicándoselo al desaparecido Álex Angulo y al resto de actores secundarios. Carlos Vermut, acto seguido y gracias a su Feroz al Mejor Cartel, aprovechó para volver a pedir vino, que ya lo había reclamado en la ocasión anterior.

Jose Coronado, con el que más tarde compartí algún momento divertido, subió al escenario de nuevo para otorgar el Feroz de Honor al director Carlos Saura, que tras un emocionante vídeo repasando su carrera, pidió vivir más para seguir viendo las películas de esta “nueva generación de cineastas que va a dar mucho que hablar”.

Y con Rossy de Palma y Carlos Areces llegaron las risas. Con feeling tremendo y grandes dosis de comicidad, entregaron el Premio Mejor Actriz L’Oreal a mi cómplice inicial Bárbara Lennie. Y justo después, el premio más merecido, en mi humilde opinión, para ‘La Isla Mínima’, por el soberbio trabajo de Alberto Rodríguez, quien realizó un símil de películas como viajes y los finales bonitos. Todo correcto.

Tras el sketch más gracioso a cargo de Marian Álvarez y Paco León, este último subió a recoger el Premio Feroz a la Mejor Comedia por ‘Carmina y Amén’, aunque la gran Carmina Barrios, para tristeza de mi acompañante, no se encontraba presente. Todo el equipo en el escenario para reivindicar la comedia como género. A diferencia de lo que decía en su película, este no fue un ‘annus horribilis’ para el andaluz. Finalmente, el premio a Mejor Drama fue para ‘La isla mínima’, que subió en tropel a recoger el galardón que le coronaba como gran triunfadora de la noche. Volvió a escenario Bárbara Santa Cruz con el quinto modelito de la noche para agradecer y despedir esta magnífica ceremonia, mientras mi acompañante y yo nos despedíamos y marchábamos a un restaurante de comida rápida, que también tiene algo de séptimo arte.

Con todo ello, quiero repetir mi agradecimiento a Gas Natural Fenosa y en especial a Jordi y Sigfrid por acogernos y acompañarnos en esta locura de felicidad, y a los Premios Feroz por todo lo que ellos significan. Y siguiendo la tradición, ¡que viva el cine español!

Álvaro Macías
@alvargonauta92