Es cierto que en los últimos tiempos los seriéfilos tenemos la suerte de ir a fenómeno por mes. ¡No damos abasto! Una de las últimas propuestas en dejar huella ha sido Stranger Things de la que hace unos meses pudimos ver la segunda temporada de una tajada en Netflix. La serie nos propone un viaje nostálgico a los 80 para acompañar a unos chicos y chicas en bici en una aventura fantástica que lo pondrá todo del revés.

Una de las características de Stranger Things es la incorporación en el casting de intérpretes que protagonizaron algunos de los grandes éxitos y películas de culto de los ochenta y noventa y cuyos nombres, ahora, siempre hacen de complemento en la pregunta: “¿Qué fue de…?”.

Entre ellos, sobresale Winona Ryder. ¿Winona? ¡Winona! ¿Qué fue de Winona? Pues ahora es la madre de uno de los protagonistas de esta serie. En la primera temporada, se dejaba la piel en intentar encontrar a su hijo desaparecido. En su empeño, nos demostró que la eficiencia no era su fuerte. Llenó la casa de luces de navidad que dejaba encendidas todo el día junto a lámparas, bombillas y todo lo que usara electricidad para iluminar. Además, demostró que las paredes no estaban suficientemente aisladas. Por allí, no sólo pasaba el frío, sino que también un submundo que daba miedo (y no nos referimos al moho).

Si Winona hubiera apagado las luces durante el día y puesto un buen aislante en las paredes, podría haber ahorrado energía. Tal vez no hubiera sido lo mejor para mantener a raya Del Revés, pero sí que hubiera hecho un favor al Planeta.

¿Has visto la serie? ¿Te enganchaste al fenómeno Stranger Things? Si es así, ¿en cuántos días vistes los episodios de cada temporada? ¿Te gusta la nostalgia ochentera de la que hace gala? Comparte tu opinión sobre la serie y su eficiencia en nuestros perfiles de Twitter, Facebook e Instagram.