El año pasado se estrenó la película “Boyhood”, una historia sencilla y humana, pero con una larga y complicada producción, ya que su grabación se prolongó durante 12 años, casi 4.830 días. El director Richard Linklater declaró que quería hacer “una película sobre crecer y ser padres” y que por ello necesitaba tanto tiempo para poder expresar todo lo que quería. Durante los 12 años, Linklater captó la vida del protagonista (Ellar Coltrane), desde que era un niño hasta que fue a la universidad, los cambios que ocurren en una familia y el paso del tiempo.

Como es obvio, el largo rodaje supuso múltiples dificultades. Además del tema económico (el director necesitó financiación durante más de una década), se planteó la dificultad de reunir a todo el elenco de actores en diferentes periodos de su vida y bajo distintas circunstancias muy complicadas aunque, tal y como reconoce el director y los productores de la película, con su implicación en el proyecto todos adquirieron el compromiso de juntarse una vez al año durante los 12 años de producción.

Este innovador film ha cautivado a crítica y público ya que fue una de las películas más laureadas del año pasado.