El actor Clint Eastwood vistió su famoso poncho en los tres “spaghetti-western” que protagonizó bajo la dirección de Sergio Leone.

El primer largometraje fue “Por un puñado de dólares”, el cual se rodó en Almería. De hecho, Eastwood adquirió el poncho de camino a la provincia andaluza, que encontró por casualidad y pensó que ese estilismo encajaba con el personaje que iba a interpretar. Como la película fue todo un éxito en la taquilla, el supersticioso actor decidió llevar el mismo poncho en los otros dos westerns que tenía que grabar en Almería: “La muerte tenía un precio” y “El bueno, el feo y el malo”.

Además, algunos aseguran que durante los tres años en los que se rodaron los films, Eastwood no lo lavó por miedo a que dejase de ser su talismán de la suerte.