Alfonso Cuarón tenía entre manos una producción complicada. Por un lado, difícil de rodar al estar ubicada en una localización demasiado alejada de Hollywood… y por el otro, porque se trataba de una temática demasiado científica y demasiado desconocida por el ciudadano de a pie.

Por este motivo, el equipo de “Gravity” contó con la colaboración de varios técnicos de la NASA, gente que sabía cómo era y cómo funcionaba un transbordador espacial, personas que habían creado o habían conocido la cápsula Soyuz…

Pero la colaboración no quedó únicamente en una asesoría técnica de cómo elaborar el espacio y los movimientos de la película. Fue tal la admiración de muchos expertos que, durante la ceremonia de los Oscar, decidieron apoyar a la película en las Redes Sociales. La NASA respaldó a “Gravity” durante la ceremonia de los Oscar convirtiéndose en un hito histórico.

¿Podríamos decir que fueron todas estas dificultades logísticas las que llevaron al director a esperar cuatro años para realizarla? En realidad, el verdadero motivo por el que esta película no se llevó a cabo anteriormente fue la falta de recursos técnicos ya que todavía no existía la tecnología suficientemente avanzada para llevarla a cabo con el realismo necesario. De lo contrario, hubiese tenido que malgastar recursos económicos y temporales que, gracias a los efectos digitales pudo paliar.