Son tres películas extensas. Cada una de ellas tiene una duración aproximada de 3 horas y media, si las sumamos obtenemos un total de 11 horas y media de imágenes e historias.

¿Te imaginas rodar planos y escenas para configurar las 3 películas a la vez?

Eso es lo que hizo Peter Jackson para conseguir que todos los actores tuviesen el mismo aspecto. Al rodar las tres películas a la vez evitó que los personajes se viesen más envejecidos o que algunos actores no repitiesen los papeles en las siguientes partes. Además, de cara a la producción de la trilogía, resultó más económico rodar las tres películas a la vez (un coste aproximado de 300 millones de dólares) ya que ahorraron costes de desplazamiento, dietas y localizaciones.

Tal y como recordamos en nuestro post anterior de cine eficiente, para rodar la película tuvieron que firmar un tratado con Nueva Zelanda en el que se comprometían a respetar el entorno y la fauna del país; y por ese motivo los decorados se instalaban una sola vez y se rodaban todas las escenas de todas las películas en ese mismo momento.