Si piensas que lo que más se había gastado en Grease era laca de pelo, te equivocas. El presupuesto en goma de mascar parece que aún fue superior. Durante el rodaje del famoso musical, se consumieron unos 100.000 chicles, es decir, 5.000 al día. Las mandíbulas, al final de la jornada, se habían movido casi tanto como las caderas del dúo protagonista, John Travolta y Olivia Newton-John. Si repasamos el film, casi en cada escena se ve a alguien gastando dientes.

Este año, Grease cumple 40 años. Lo hace en buena forma, ya que sigue siendo una película recordada por más de una generación de espectadores. ¿Quién no bailó alguno de sus temas el verano pasado en la disco móvil de la fiesta mayor? Pasarán los años y nos seguirá dando igual que Danny Zuko y Sandy Olsson sean la pareja de instituto con más pinta de repetidores de la historia. Esta película es como un amor de verano, nunca se olvida.