La eficiencia muchas veces radica en conseguir lo máximo con lo mínimo.  Parece que eso es lo que Quentin Tarantino hacía rodando todas sus películas en el estado de California, en Los Ángeles.

Evitar desplazamientos, localizaciones innecesarias, tiempo y esfuerzo… ¿Por qué cambiar de lugar si puedes tenerlo aquí mismo?

Las primeras películas que dirigió se rodaron relativamente cerca hasta que en “Kill Bill volumen 1″, decidió desplazarse a Japón, China, México…

A partir de ahí la cosa cambió. En “Malditos Bastardos” se desplazó a Alemania y Francia (por el contexto histórico) y para rodar “Django” se alejó de California y buscó nuevas localizaciones en otros estados de los Estados Unidos.

Pero otro de los elementos que podríamos destacar entre la eficiencia de sus películas podrían ser los cameos o la reinversión de algunos profesionales en actores. Quizás por este motivo Quentin Tarantino aparece en casi todas sus películas, o quizás por eso escoge como actores a personajes que en su vida real desempeñan papeles parecidos al de las películas, como es el caso de Sonny Chiba, el actor de “Kill Bill” que interpreta a Hattori Hanzo y que en su vida real hace katanas, o el caso de los actores que interpretan a los criminales de “Reservoir Dogs”, que todos ellos habían pasado en alguna ocasión por la cárcel…

Tarantino

Aunque la proximidad y el aprovechar todos los elementos al máximo es un auténtico símbolo de la eficiencia cinematográfica, queremos destacar que Tarantino no es el mejor ejemplo ya que en muchas ocasiones ha plasmado el despilfarro y el gasto de recursos innecesarios en sus películas.

¿Papeles bien interpretados o desempeño de roles reales? Sea como sea… Tarantino ha sabido aprovecharlo.